A pesar de que en muchos casos son hechos que se dan a diario, la acción de esta policía tomó marco público a partir de que alguien la fotografió mientras ella se encontraba en plena acción.
Se llama Celeste Jaqueline Ayala, pertenece al Comando de Patrullas de Berisso, está haciendo el curso para acceder al cuerpo de Bomberos y además, como la muchos de sus compañeros, realiza horas adicionales como las que se encontraba cubriendo el lunes por la tarde en el Hospital de Niños de La Plata.
En esa ocasión ingresan al nosocomio unos seis hermanitos con señales de abandono. “Estaban en malas condiciones, con poca higiene, enfermedades de la piel, y bastante desorientados” recuerda Ayala en diálogo con la prensa; “pero al menos estaban con el personal de la coordinación del Servicio Zonal” (de Promoción y Protección de Derechos del Niño, Niña y Adolescente).
Se enteró que eran de Berisso, de la zona de El Carmen, y se acercó. El más grande tenía 9 años y el más pequeño menos de uno. Este último lloraba y se llevaba la mano a la boca. Cele, como le dicen sus allegados, es mamá de dos nenas, una de 7 y la pequeña de 1 y medio. Pidió permiso para abrazarlo y amamantarlo, pues su instinto materno le decía que la criatura tenía hambre. Así que, concedido el permiso, hizo lo que la caracteriza, sirvió. Pues según sus compañero y jefes, es una persona muy servicial y preocupada por el prójimo.
“Fue un momento muy triste, me partió el alma verlo así; la sociedad tiene que sensibilizarse al máximo ante estas cosas que afectan a los nenes, no pueden seguir pasando”, manifestó Celeste.
La foto de la mujer policía amamantando en el Hospital de Niños, fue subida por un compañero a una red social y terminó viralizándose.
El bebé quedó internado, presentaba signos de desnutrición. Ella sigue con sus funciones, aunque la fama la abordó por estos días, incluso hasta la hizo sentarse en la mesa de Mirtha Legrand, además de haber sido ascendida a Sargento. Esto último generó cierto debate en algunos ámbitos, debido a que otros efectivos realizan también actos loables en pos del bienestar de la sociedad, pero sin correr con la «suerte» de la difusión de un video viral.